Los creadores de Telegram denuncian que whatsapp es inseguro

La lucha de aplicaciones es un denominador común en el mundo de la tecnología. Y en cuanto al mundo de la mensajería, los protagonistas de la disputa son Telegram, Whatsapp, Skype, Line, entre otras. En el momento, la que mayor favoritismo tiene es Whatapps. Una app increíble y revolucionaria.

Sin embargo, Whatsapp tiene una condición que la convierte, con toda probabilidad, en una app peligrosa y de alto riesgo. Esta condición no es otra que la de ser la más usada en el mundo, la que mayor posicionamiento tiene. Es por eso que es utilizada por grandes empresarios, políticos y personalidades del mundo del espectáculo.

Claro, también hay que tener en cuenta el número de usuarios que la usa a diario, y que no es propiamente personalidades famosas. Por lo que todo el conjunto de personas que hacen uso de esta app hacen un uso constante de intercambio de datos e información.

 

Una disputa basada en la seguridad

Eso es precisamente lo que critica Pavel Durov, que es el cocreador de la aplicación Telegram. En una publicación reciente de su blog, este personaje afirma que existe un alto riesgo de que las conversaciones de llamadas o la misma mensajería sean percibidas por agencias de espionaje y que Whatsapp se encuentra involucrada en ello.

Se trata de un problema de seguridad que de acuerdo a Pavel Durov acontece durante el proceso de una llamada. Es justo en ese instante donde se puede filtrar un código que permita escuchar los diálogos que allí se estén sosteniendo. Este hombre afirma que WhatsApp estaría trabajando para organizaciones y entidades gubernamentales, creando un backdoor para filtrar información.

Claro, son muchos los que saldrán a defender que en el momento Whatsapp opera con un algoritmo que permite cifrar los mensajes de los usuarios. De hecho, la misma empresa afirma que este algoritmo le impide conocer a los mismos miembros de esta empresa como desbloquearlos y acceder a las conversaciones privadas de los usuarios.

 

La seguridad y los gobiernos del mundo

Lo que Pavel Durov afirma es que Facebook, que es propietaria de la aplicación Whatsapp no deja de ser una institución muy sólida que presta un servicio internacional. Y como tal, está sujeta al poder de ciertas instituciones, como lo es el universo legislativo que representa los Estados Unidos.

El otro punto con el que sustenta el cocreador de Telegram las intervenciones de Whatsapp se encuentra en que esta aplicación no opera con código abierto. Y es justo ahí donde entra en juego el poder de Whatsapp para crear sus propias “puertas traseras” para filtrar información.

En cambio, Telegram es una aplicación que funciona con código abierto. Lo que de algún modo deja en claro que opera con transparencia y que no limita el rendimiento de su algoritmo. Whatsapp mientras tanto depende del código creado por Open Whispers System; un protocolo denominado como Signal.

 

Presiones gubernamentales y seguridad

Pavel Durov agrega además que las mismas instituciones podrían estar presionando a Facebook y Whatsapp para que revele la información confidencial que procesan los mensajes de chat y las llamadas. Los “backdoors” estarían sirviendo así para obtener información de grandes empresas, personajes de la vida pública y gobiernos, entre otros.

Todo este es el panorama que critica Pavel Durov, dejando en evidencia que una de las organizaciones más potentes del mundo tiene una debilidad en su algoritmo, muy a pesar de lo que sostiene Whatsapp sobre su no implicación en los mensajes privados.

Sin embargo, Whatsapp si recibe reportes sobre el número de mensajes que se envían, los horas de mayor actividad de los usuarios, las fechas y el tipo de contenido que se transfiere, entre otra información estadística.

Telegram mientras tanto garantiza que aunque su código es abierto, solo se cifran aquellos que se abren como secretos. Y claro, Telegram tiene menor presencia en el mundo digital de la mensajería, lo que conlleva a que tenga menos deseabilidad entre los interesados  en información confidencial.