El Apple II «Darth Vader», historia de uno de los pcs más emblemáticos

El Apple II «Darth Vader», historia de uno de los pcs más emblemáticos            

El desarrollo de la tecnología lleva décadas teniendo una estrecha relación con la educación. Recientemente, el gobierno de México, decidió realizar diversas negociaciones con empresas de Silicon Valley para darle a su país una mejor cobertura en materia de tecnología y digitalización.

Pero a la vez representa un fenómeno que en gran medida esta estimulado por el mercado, tal como le ocurrió a Apple con sus primeras computadoras. La Apple II fue uno de los ordenadores que mayor impacto tuvo en el mundo educativo de los Estados Unidos.

En el año de 1978, Apple empezó a comercializar sus productos en las escuelas de dicho país. Ganaron un gran terreno en dichas instituciones, porque el Apple II era una de las invenciones más potentes de la época y que por lo mismo no contaba con un competidor a la altura de su sofisticación.

 

La asociación con Bell & Howell y la era “Darth Vader”

Este modelo de Apple II, que representó una versión anticipada del Macintosh, se apoderó entonces del mercado, estando presente en la mayoría de escuelas a nivel nacional. Buena parte de dicho posicionamiento se debía a la misma optimización del equipo y su eficiente rendimiento.

Al ser una computadora para escuelas, Apple contó con el apoyo la empresa Bell & Howell, que por entonces era una empresa que trabaja en el campo audiovisual. Una empresa cuyo origen databa del año de 1900, pero que años posteriores a su alianza con Apple tomaría otro rumbo en el mercado.

La empresa Bell & Howell era otro referente en el mundo educativo. Esto se debía al hecho de que era el proveedor de cámaras de video y proyectores de video, entre otros equipos eficientes para presentaciones. En el año de 1980, le realizaron una oferta que Apple decidió no rechazar

El Apple II Plus y el mundo de la educación

Esta oferta consistía en que la empresa se haría cargo de agregar una extensión de hardware al mismo equipo del Apple II Plus. Gracias a dicha extensión, el equipo contaría con conectores adicionales para la reproducción de contenido de audio, como también de video.

De ese modo, Apple advirtió que sería una buena estrategia para ampliar su oferta comercial, ofreciendo un producto aún más sofisticado. La empresa de Bell & Howell estableció como condición que el equipo se comercializará con el nombre de esta misma empresa, presentándolo como un producto propio.

Este Apple II Plus le permitiría a la compañía de Apple seguir introduciendo equipos de alta calidad en el sistema educativo de todo el país. La Black Apple, cuyo número de modelo era A2S1048B, muy pronto adquirió el nombre de Darth Vader, precisamente por su color y el diseño exterior del hardware.

 

Un modelo interesante, que se anticipaba al Macintosh

El modelo de Bell & Howell era en esencia un Apple II Plus, pero enmascarado. No tenía nada novedoso en términos técnicos porque poseía el mismo hardware, más una expansión en multimedia. Lo más interesante para muchos, fue que resultó un equipo dotado de seguridad para el uso de los niños.

¿Por qué? Pues porque en el caso de que los niños tuvieran la curiosidad de abrirlo, el sistema inactivaba por completo el flujo de la corriente eléctrica. Algo que por entonces no estaba garantizado con otros equipos. El equipo contaba además con un asa para poder cargarlo y una ranura para reproducir cassetes.

Otros aspectos técnicos que agrego Bell & Howell fue un sistema de entrada y salida de video, lo mismo que altavoces y extensión para enchufes. En síntesis, un equipo eficiente, con grandes virtudes para entretener y educar a los niños.

Apple, al no perder la licencia de su Apple II Plus, continuó comercializando su equipo dentro de las instituciones académicas. De manera que siguió lucrándose en un mercado exclusivo, con un equipo que hoy en día es una pieza valiosísima para los coleccionistas, en tanto no podía ser adquirido por clientes independientes.